Vamos a jugar a romper argumentos zafios. Ya estoy un poco harto de noticias en las que rancios obispos y ministros católicos hablan de Dios como si ellos lo hubieran inventado.
Empezaremos recordando una frase emblemática de alguien que sí que existió, si bien yo no creo que fuera el hijo de Dios, aunque respeto profundamente a quien sí que lo crea y no me lo imponga. Hablo de Jesús y él fue quien dijo: "Es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico en el Reino de los cielos". Si aplicamos tal frase podríamos darnos cuenta que una gran parte de los que presumen de católicos (sobre todo gente del OPUS, el señor Cotino, obispos...) no podrían entrar en el cielo por mucho que se confiesen todos los domingos. No creo que Rouco Varela, el Ministro del Interior, el Obispo de Alcalá, Cotino...etc, pasen muchas dificultades para llegar a fin de mes.
Demos una vuelta de tuerca más. Todos aquellos que nos quieren dar lecciones de humanidad: presidente del Gobierno, portavoces, Ministros; todos ellos muy creyentes. Son capaces de recortar en ayuda a la dependencia mientras ellos tienen hasta tres sueldos y no pagan un céntimo a la Seguridad Social, al margen de sus pensiones vitalicias.Estos que dicen que tiene más derecho un embrión humano que la propia madre, a la que obligarán a tener un hijo enfermo sin que la administración haga nada por ayudarla. Todos estos tampocon encajan muy bien en el ideario cristiano. Siempre ponen por delante su propio ego y su vanidad antes que los intereses de la sociedad.
Más. Esos que imponen su idea de familia, cuando ellos mismos no la tienen, esos que hablan del celibato y mienten, esos que les hace salir sarpullidos cualquier idea que conlleve la felicidad del prójimo. Esos que persuaden, a base de levantar el puño y la voz, sobre lo que es bueno o malo, mientras miran para otro lado en los casos de pedofília
. Esos que hablan de la homosexualidad como una enfermedad, mientras en el seno de la iglesia hay un gran número de sacerdotes homosexuales.Eso que no son capaces de ver las cosas con naturalidad y pensar que, las personas son buenas y malas por sus actos o por como tratan al resto de la gente y no por sus gustos sexuales. Todo estos tampoco creo que se ganen el cielo a base de desacreditar a las personas por hechos que no conllevan ningún mal.
Si nos damos cuenta, cuanto más se defiende la cerrazón y las ideas anacrónicas y medievales más nos acercamos a la oscuridad, a esa Iglesia del terror en la que había que tener miedo al rayo divino que castiga a los pecadores. Pero....¿No son pecadores los que roban al pueblo mientras les quitan su sueldo? ¿No son pecadores aquellos que explotan a sus semejantes a cambio de una pequeña porción de su gran riqueza? ¿No son pecadores quienes tergiversan la verdad para engañar a la gente y perpetuarse en el poder? ¿No es más pecado ejercer el poder sin justicia que casarse con una persona de tu mismo sexo? ¿No es más pecado justificar la muerte que pelear por la vida? ¿No es más pecado impedir la curación mediante la investigación genética que mirar impasible como una persona se muere? ¿No sería más justo que un rayo divino visitara a tanto ministro, presidente, diputado, concejal, obispo, que convierten la injusticia en bandera?
Me parece mentira que después de todo lo peleado, aun tengamos que argumentar para que se imponga el sentido común ante tanta falacia.
martes, 18 de junio de 2013
jueves, 18 de abril de 2013
En una hora y en un día cualquiera.
Suena la canción que me lleva a aquellos días terribles en los que luchabamos una guerra que no podíamos ganar. El tiempo salta en jirones y casi una década no es nada cuando el pensamiento vuela hacia atrás. El recuerdo es como una vieja herida, una sombra en la que si me concentro, para mi mal, me deshago en sollozos, aun hoy, en una hora y en un día cualquiera.
Han pasado tantas cosas que me hubieran gustado compartir, tantas preguntas que se quedaron sin hacerse, tantos consejos que no he podido recibir, que me siento en ocasiones tan perdido como un niño pequeño en medio de un laberinto. No hay nada peor que no poder vivir los sueños compartidos y él deseaba tanto como yo haber abrazado una pequeñaja que le hiciera sonreir. La pequeña está pero él no.
Muchos días, cuando los problemas ahogan, cuando necesito aire echo de menos sus ojos, la esperanza de poder decir su nombre, su voz, su carita de buena persona que me acompaña en cada espejo e intento por todas mis fuerzas olvidar la maldita enfermedad que lo destruyó con la voracidad que un incendio devora un bosque y nos dejó huerfanos de él.
Una de las cosas más terribles de no poder tenerlo es no poder compartir con él los momentos más felices de mi vida y que, precisamente, se han producido cuando él ya no ha estado para poder disfrutarlos conmigo. No conoce a su nieta, no conoce a su nuera, no conoce la vida que estamos construyendo con tanto y tanto esfuerzo y que, seguramente, con su apoyo sería mucho más fácil. Es inevitable saber que lo necesito, que lo necesitaré siempre. Es tristísimo sentir su vacio, un vacio que duele y dolerá siempre.
Hoy es un día cualquiera, y después de escuchar esa canción me he caido en mi agujero interior un ratito para poder recordar con fuerza a quien me dio la esencia, a quien construyó los cimientos de mi persona. Y desde esta pena intensa, densa, buscar la esperanza que, desde algún lugar, dónde sea, tenga la conciencia de vernos y sonreir.
Por siempre y para siempre, porque no hay día que no piense en tí, porque no hay día que no te eche de menos.
Te quiero papá.
viernes, 8 de marzo de 2013
Día internacional de la mujer
En la antigüedad, en los tiempos anteriores a Jesucristo, la mayoría de las sociedades eran matriarcales, se tenía especial veneración por la persona capaz de engrendar vida en su seno, por eso y por muchas cosas gobernanba la sociedad, regían con justicia el destino de todos.
Fué con la llegada del cristianismo cuando todo cambió y la mujer fue relegada a un puesto secundario, casi degradada al ostracismo. Cuentan algunos estudiosos de los años de la vida de Jesús que, probablemente, María Magdalena era la elegida para ser la sucesora del trono en Jerusalem, a su vez la esposa de Jesús, hay quien va más allá y dice que era ella el Mesías. Fuera como fuese no sólo esa historia ha sido posteriormente olvidad, sino tergiversada de la forma más ruín y de esa forma, María Magdalena paso a ser una prostituta que se arrepintió de sus pecados y amaba a Jesús. Desde entonces la mujer ha sido discriminada por la Iglesia cristiana, y por otras religiones incluso subyugada hasta el espanto.
Parecía que con la llegada de nuevos tiempos, con el nuevo siglo, se iba a consolidar la igualdad de derechos de la mujer con el hombre, pero no está siendo así. De hecho, con la última reforma laboral, la mujer ha visto dificultada de forma creciente su posibilidad de conciliar vida laboral y familiar. La Iglesia mantiene una postura de aborrecimiento de la igualdad de derechos, se han incrementado los casos de violencia machista y es evidente que en la sociedad crece de nuevo la desigualdad. Sólo hay que ver el comportamiento de los jóvenes hacia sus parejas.
En este 2013 el día internacional de la mujer adquiere especial relevancia, hay que volver a gritar que el artículo 14 de la constitución está para cumplirlo, que no se puede pagar menos a una mujer por el hecho de serlo, que no se puede eclipsar a las mujeres de los puestos de responsabilidad, que necesitamos ya una mujer presidenta del gobierno, que se destierre para siempre los restos de la Ley sálica de nuestra constitución (aunque sería más justo la monarquía en su totalidad), que no se pongan tantas trabas en las empresas a las madres, que se persiga y castigue la discriminación por razón de sexo y que por fin exista algo eficaz para acabar con los asesinos cobardes que en sus casas matan a quien más debieran querer.
Un beso muy grande a todas las mujeres del mundo, a mi madre por su lucha por nosotros, a mi mujer por regalarme las mejores horas de todos los días, a mi hija porque es el futuro.
Hay que seguir la lucha, no nos podemos rendir. Aun queda mucho bocazas, baboso y cretino que hace del machismo una bandera, igual que por desgracia existe el racismo y la xenofobia en mentes simples y carentes del mínimo exigible en un ser humano.
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