miércoles, 17 de febrero de 2021

TOBI

Supongo qué tu corazón se cansó de buscar a tu amigo del alma por todos los rincones conocidos y ahora nos dejas, más vacios, más sin nada. Qué lejanos parecen los tiempos en que parecías una estela blanca corriendo, en la que me preguntaba como unas patas tan cortas podían correr tanto. Que maravillosa pareja tan heterogenea como entrañable, este mundo va a ser un poquito peor sin vosotros. Cómo es posible olvidar la alegría de tu ladrido al vernos, el dibujo circular de tu pequeño rabito en el aire, superando la velocidad de la luz. Tus hurtos matinales ante los descuidos de estos humanos inocentes. Qué rapidez Tobi, que ingenio. Que va a ser ahora de nosotros. Se fue Rufo y aún nos quedabas tú, y con tu cuidado nos sentíamos menos solos, pero ahora te has cansado de esperar que tu inseparable compañero vuelva y te has ido a buscarlo donde nacen las estrellas. Te metes tanto en el corazoncito que tu ausencia quema. Cada rinconcito de nuestro tiempo tiene un recuerdo asociado a tí: Tu carita llena de garrapatas al matar un erizo, tu velocidad al ver un gato...o una lagartija. Va a costar olvidarnos de vuestras correrias, va ser imposible no recordaros en cada centímetro de nuestra casa de madera, de la parcela bajo los pinos. Gracias por tanto por tan poco, gracias por el cariño. Al igual que Rufo, ni un gruñido, ni un mal gesto. Cariño, amor, lealtad, nobleza. Ojalá os encontréis pronto los dos y Rufo te vuelva a lamer el ojo, os volváis a acostar juntos..allí, donde solo hay estrellas llenas de lagartijas y bichos a los que perseguir. Hoy te has ido y nos has roto un poquito nuestro ya herido corazón. Pero tú no tienes la culpa de haber hecho de estos años un dibujo en el que dos perritos corretean bajo los pinos y ahora, el dibujo ha perdido el color. Gracias Tobi.

miércoles, 20 de enero de 2021

Rufo

Hoy es un día más oscuro. La falta del aire que se movia alrededor de tu cola al moverse va a hacer que me ahogue un poco. Te voy a echar mucho de menos. La sonrisa eterna, el gesto feliz, la ilusión por vernos, cuanto nos distes de hablar con tus ladridos, con tus escapadas a través de la valla, con tu inteligencia descontrolada. Yo os conocí a tí a tu amigo, hace ya casi trece años, cuando tenía que tener mucho cuidado nos os fuérais corriendo hacia el monte. Después, las vicisitudes de la vida de los humanos hicieron que vuestra vida fuera dura. Aguantásteis. LLegó Claudia y con ella tengo las imagenes más bonitas del amor de un perro con una niña, no te voy a poder agradecer bastante todo el amor que derrochaste en mi niña; Aún...al final, cuando ya casi no podias ni moverte, al verla, aún intentabas mover el rabo. Cuanto cariño Rufo. Estoy roto, no pensaba que me iba a doler tanto perderte amigo.Sé que no he sido el mejor amo del mundo, ni siquiera estoy seguro que fuera tu amo y no puedo por menos pensar que no te cuidé lo necesario, por eso, a pesar que la vida te ha regalado bastantes años, quiero que sepas que el verdadero regalo ha sido tenerte un ratito con nosotros. Que hayas visto crecer a Claudia, te va a echar mucho a faltar. Y Vero, tu auténtica dueña, va a notar que se ha marchado un trocito muy importante de su existencia. El tremendo hueco que me dejas lo voy a llenar con cada uno de tus recuerdos, con cada una de las imagenes tiernas que tenemos contigo. Nunca un mal gesto, nunca un gruñido. Siempre atento, siempre cariñoso, siempre dejándose querer. Que distinto va a ser aquel rincón de nuestra vida sin tus correteos, aunque hacia semanas que tu vida era un suplicio y hacia tiempo que ya faltaba la estela de tus correrías en los colores del día. El cuadro de nuestra vida en la casa de madera se ha desdibujado un poquito, se ha quedado sin algo de tinta y se ha teñido de gris. Si en algún lugar existe otra vida para los perros y en ese lugar te puede llegar mi voz, mis palabras. Gracias Rufo y perdón por todo lo que no te dí. No te voy a poder olvidar nunca. Adiós amigo.