miércoles, 7 de octubre de 2026

De hormigas y espectros

Y llegó Ceuta y se cayeron más máscaras. La migración, que ya era culpable de todos los males, de desbordó. Nadie habla del fondo del asunto, nadie se para a pensar que es muy duro dejar tu país porque no hay futuro. No. Solamente hay que echarlos porque son peligrosos, nunca se van a adaptar, y no quieren trabajar. Las mismas cosas que nos decían en Europa a los españoles cuando huíamos de la hambruna de la dictadura, de la persecución política, del terror. La historia es tan cíclica como cabrona. Y llegó la vivienda, echaron a una pobre señora en silla de ruedas porque una empresa que se dedica a la explotación inmobiliaria compro su casa para especular. Solo le subió el alquiler tres veces, ya pagaba 500 euros. Y no se atendieron a negociar hasta que estalló parte de la sociedad. Y digo parte, porque la otra, la cegada por una ideología bastarda y egoísta, justificaban el atraco. La podía haber comprado antes, esa señora ganaba 1400 euros de pensión (joder…que sueldazo), esa señora tiene una segunda residencia…. Una vez más nos desviamos del fondo del asunto. En este caso el abuso de ley, el contrato sinalagmático de arrendamiento quedó quebrado por una sola parte. La vivienda en el libre mercado va en contra de los principios generales de nuestra democracia, por eso está recogido el derecho a una vivienda digna en nuestra constitución. Hay manifestaciones, reprimidas por los mismos que toleran los insultos al presidente del Gobierno, destrozos y pintadas en la sede del PSOE, palizas a gente que va a ayudar a los migrantes. Se intenta deslegitimar el derecho de reunión porque no es bueno para mis intereses electorales. Se pone en marcha la asquerosa maquinaria mediática que hasta un cazafantasmas venido a menos acusa sin pruebas que el desahucio de la pobre mujer es un montaje ¿No quedábamos que la culpa era de ella por no irse a su segunda residencia? ¿No decían que pudo comprar y no quiso? Llegan las elecciones, por supuesto ganará la derecha aupada por la ultraderecha. Ya casi no se distinguen. Unos sujetos desleales que solo ansían el poder y han utilizado la justicia, los medios de comunicación y las redes sociales para que la sociedad (que tampoco anda muy bien de lo suyo) se ponga del lado del poderoso. Llegará el día de las lamentaciones, llegará el día de las manifestaciones que serán reprimidas con dureza. Los cantos de sirena de quienes tienen el 95% de las galletas, tú tienes una, y te dicen que tengas cuidado con el que no tiene ninguna. O el que hecha la culpa del problema de la vivienda a la falta de esta mientras algunos tienen 10. Sé que pensar cansa. Pero no pensar traerá consecuencias. Es normal que haya gente con mucho dinero que te diga que es bueno privatizar, pagar pocos impuestos y no dar subsidios a los pobres. Lo que no tiene sentido es que tú les votes. Un día puedes ser tú quien necesite ese subsidio, seguro que ir el médico y tus hijos una educación pública de calidad. El horizonte está podrido de mentiras, agujerado por un hormiguero lleno de bulos.

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